TEXTO BÍBLICO

Salmos 15

Salmo de David.
“15 ¿Quién, Señor, puede habitar en tu santuario?
¿Quién puede vivir en tu santo monte?
2 Solo el de conducta intachable,
que practica la justicia
y de corazón dice la verdad;
3 que no calumnia con la lengua,
que no le hace mal a su prójimo
ni le acarrea desgracias a su vecino;
4 que desprecia al que Dios reprueba,
pero honra al que teme al Señor;
que cumple lo prometido
aunque salga perjudicado;
5 que presta dinero sin ánimo de lucro,
y no acepta sobornos que afecten al inocente.

El que así actúa no caerá jamás.”

REFLEXIÓN

Cómo no caer

Podemos titubear y tropezar, pero cuando el Señor es nuestro baluarte, no caemos, porque Él es quien nos sostiene. Si sucediera, ten la plena seguridad de que Él infunde nuevas fuerzas en nuestro ser, para que nos levantemos como los guerreros valientes que somos, dispuestos a superar cada dificultad.

Agradar a Dios debería ser nuestra prioridad y por ende, es necesario, presentarnos ante Él, con un corazón dispuesto a recibir su consejo y guía, a fin de superar nuestros propios miedos y sobrellevar las distintas pruebas a las que a diario nos enfrentamos. ¿Quién puede presentarse delante de Dios y salir aprobado? Analicemos los siguientes puntos:

  1. El de Conducta intachable: Aquel que se esfuerza en demostrar con hechos y no con palabras, un comportamiento digno de un hijo de Dios. Es aquel que se muestra obediente a su palabra y la usa para tomar cualquier tipo de decisión en su vida, de tal manera, que al estar alineado a la voluntad del Señor, pueda alcanzar sus metas sin dañar a nadie.
  2. El que practica la justicia: La honestidad en sus palabras y sus acciones lo caracterizan; es equitativo en todo lo que hace y busca el bienestar de quienes lo rodean.
  3. El que dice la verdad: Tiene en cuenta que Dios todo lo ve y conoce las intenciones de su corazón; sabe que el Señor lo juzgará con mano firme cada vez que diga algo falso sobre una persona o circunstancia específica.
  4. El que no hace el mal al prójimo: Propende por hacer el bien, tanto a amigos como a enemigos. Entiende que debe ser un digno representante del Señor aquí en la tierra y que la fe que profesa implica actuar en el amor y la bondad.
  5. El que no es permisivo con lo que el Señor reprueba: Puede convivir en medio de las diferencias existentes en el mundo, respetar lo que otros piensan, pero teniendo la plena convicción, de que al ser amigo del mundo se convierte en enemigo de Dios y que si busca la aceptación de los hombres, se aleja del Señor y las bendiciones que tiene para él.
  6. El que honra a quien teme al Señor: Demuestra respeto, admiración y estima hacia una persona temerosa de Dios y que con su testimonio de un ejemplo digno de ser hijo suyo. Evita hablar en contra de sus autoridades y bendice en vez de maldecir a sus líderes espirituales, teniendo en cuenta que tanto los unos como los otros, cumplen sus funciones, porque es el Señor quien así lo ha dispuesto.
  7. El que cumple sus votos aunque salga perjudicado: Un buen cristiano tiene palabra y si se compromete con algo o con alguien, cumple sus promesas pase lo que pase.
  8. El que no busca aprovecharse de las necesidades de los demás: Tiene especial cuidado, de no hacer a los demás lo que no quieren que le hagan a él. No busca lucrarse de las desgracias ajenas, ni construir felicidad sobre las tristezas de otros.
  9. El que no acepta sobornos: No se permite ser corrompido por la ambición de obtener dinero fácil. Se abstiene de recibir dinero, regalos o alguna otra dádiva, para hacer algo que ante los ojos de Dios es irreprochable.

¡El que así actúa, no caerá jamás!

Alabanza sugerida

Canción: Ofensivo y escandaloso – Redimi2

Ver video aquí: http://bit.ly/2s0ahBK

OREMOS

Amado padre celestial, no permitas que me amolde al mundo actual. Necesito tu aceptación antes que la aprobación de los hombres, por eso hoy decido no apartarme de tus caminos para agradar a otros. Firme estoy y aunque me etiqueten de aburrido(a), religioso(a) o fanático(a), soy leal a mis principios y convicciones, teniéndote a ti como mi principal objetivo de vida. Te amo y anhelo demostrártelo cada día con todo mi ser. En el nombre de Jesús, amén.