TEXTO BÍBLICO

Salmos 42 NVI

LIBRO II

Al director musical. Masquil de los hijos de Coré.

“42 Cual ciervo jadeante en busca del agua,
así te busca, oh Dios, todo mi ser.
2 Tengo sed de Dios, del Dios de la vida.
¿Cuándo podré presentarme ante Dios?
3 Mis lágrimas son mi pan de día y de noche,
mientras me echan en cara a todas horas:
«¿Dónde está tu Dios?»

4 Recuerdo esto y me deshago en llanto:
yo solía ir con la multitud,
y la conducía a la casa de Dios.
Entre voces de alegría y acciones de gracias
hacíamos gran celebración.

5 ¿Por qué voy a inquietarme?
¿Por qué me voy a angustiar?
En Dios pondré mi esperanza
y todavía lo alabaré.
¡Él es mi Salvador y mi Dios!

6 Me siento sumamente angustiado;
por eso, mi Dios, pienso en ti
desde la tierra del Jordán,
desde las alturas del Hermón,
desde el monte Mizar.
7 Un abismo llama a otro abismo
en el rugir de tus cascadas;
todas tus ondas y tus olas
se han precipitado sobre mí.

8 Esta es la oración al Dios de mi vida:
que de día el Señor mande su amor,
y de noche su canto me acompañe.
9 Y le digo a Dios, a mi Roca:
«¿Por qué me has olvidado?
¿Por qué debo andar de luto
y oprimido por el enemigo?»
10 Mortal agonía me penetra hasta los huesos
ante la burla de mis adversarios,
mientras me echan en cara a todas horas:
«¿Dónde está tu Dios?»

11 ¿Por qué voy a inquietarme?
¿Por qué me voy a angustiar?
En Dios pondré mi esperanza,
y todavía lo alabaré.
¡Él es mi Salvador y mi Dios!”

REFLEXIÓN

Deporte extremo

Mis amigos y familia más cercana, saben que temo a las alturas y en varias ocasiones he tratado de enfrentar mis miedos haciendo deporte extremo, sin éxito alguno; sin embargo en alguna ocasión en la que me encontraba en una torre de aproximadamente 10 metros de altura, paralizada al saber que debía descender suspendida por una cuerda en rápel, sin ningún tipo de soporte, llorando y en un nivel de estrés muy alto, pude escuchar la voz de ánimo (es sarcasmo por supuesto) de alguien que desde abajo me gritó ¿acaso usted no dice que cree en Dios?…definitivamente un golpe bajo para mi ego y mi fe, fue como si el mismo Dios me estuviera gritando Lilo, ¿por qué dudas?…te comportas como una mujer de poca fe.

Mi corazón a mil por hora, mi voluntad resquebrajada y una imagen de mujer valiente que defender, me hicieron dar vuelta, agarrarme de esa cuerda y dejarme caer sin mirar hacia abajo, a mis compañeros, los guías y el suelo que amenazaba con golpearme.

Así es la vida, en ocasiones enfrentamos pruebas muy duras, en donde amigos, enemigos, miedos y demás se juntan para tratar de derribarnos; es normal que nos sintamos débiles y Dios no nos juzga porque conoce lo que hay en nuestro corazón y de alguna manera en medio del caos, lo buscamos y nos acercamos a Él, buscando fortaleza y sabiduría.

Dios se agrada de nosotros, cuando lo buscamos en las circunstancias difíciles, porque anhela ayudarnos a crecer y a depender de su poder. Después de ese día, he tenido que ir un par de veces más en donde la altura de descenso ha aumentado considerablemente y créanme, aun si hoy tuviera que volver a hacerlo, sentiría el mismo temor, pero SIEMPRE que lo he hecho, he visto y he sentido su fuerza y su presencia a mi lado cuándo más débil he estado y eso me ha dado paz.

Con inquietarnos y angustiarnos, no ganamos nada, solo dilatar nuestra agonía; es cuando ponemos en manos del Señor nuestras preocupaciones y lo alabamos a través de la esperanza que tenemos de su intervención, que logramos salir adelante victoriosos.

Alabanza sugerida

Canción: Aún en medio del dolor- Hillson United

Ver video aquí: http://bit.ly/2pAlkwR

OREMOS

Amado Señor, tengo miedo, a ti no puedo mentirte. No quiero fallarte pero lo hago, deseo agradarte pero no sé cómo hacerlo, acude en mi ayuda, no me dejes sólo(a), háblame y dame la fuerza que necesito para enfrentar mis miedos. Mi esperanza está puesta en ti, mi confianza se fortalece al saberte a mi lado. Gracias mi Dios y mi Rey, mi fe en tu poder es mucho más fuerte hoy que ayer, te alabo y te bendigo. En el nombre de Jesús, amén.