TEXTO BÍBLICO

Isaías 31:4-9 (NVI)
“4 Porque así me dice el Señor:

«Como león que gruñe sobre la presa
cuando contra él se reúne
toda una cuadrilla de pastores;
como cachorro de león
que no se asusta por sus gritos
ni se inquieta por su tumulto,
así también el Señor Todopoderoso
descenderá para combatir
sobre el monte Sión, sobre su cumbre.
5 Como aves que revolotean sobre el nido,
así también el Señor Todopoderoso
protegerá a Jerusalén;
la protegerá y la librará,
la defenderá y la rescatará».

6 Israelitas, ¡vuélvanse a aquel contra quien ustedes se han rebelado tan abiertamente! 7 Porque en aquel día cada uno de ustedes rechazará a los ídolos de plata y oro que sus propias manos pecadoras fabricaron.

8 «Asiria caerá a espada, pero no de hombre;
una espada, pero no de hombre, la consumirá.
Huirá para escapar de la espada,
y sus jóvenes serán sometidos a trabajos forzados.
9 A causa del terror caerá su fortaleza;
¡sus jefes dejarán abandonada su bandera!»
Lo afirma el Señor,
cuyo fuego está en Sión,
y cuyo horno está en Jerusalén.”

REFLEXIÓN

Él debe ser el número uno

Dios no miente, somos lo más importante para Él y nos defenderá de todo aquel que amenace con destruirnos. Dios no se amedranta ante un enemigo que está vencido y nosotros debemos confiar en que nada ni nadie es más grande y fuerte que aquel que ha prometido cuidar de nosotros día y noche.

Restaurar nuestra relación personal con el Todopoderoso es una necesidad apremiante en nuestra vida. Si hasta ahora hemos sido tibios, decimos creer pero aun nos cuesta dejar atrás comportamientos y personas que retrasan nuestra bendición, es necesario ser radicales y decir no más a una separados de Él.

Obedecer a Dios, no debe ser un legalismo más; no es cumplir por cumplir, es hacerlo con honestidad, es renunciar al orgullo y la arrogancia, para reconocer que necesitamos de Él cada día más. Aquellos ídolos a los que le hemos otorgado el primer lugar en nuestra lista de prioridades y concedido un gran porcentaje de nuestro tiempo y atención, tales como: el trabajo, nuestra pareja, nuestros amigos, los eventos sociales, la novela, el internet, entre otros, deben ser desplazados cumpliendo el orden correcto según lo que el Señor nos ha enseñado, para que de una vez por todas, podamos otorgarle a Dios el lugar de prominencia que le corresponde, por ser nuestro proveedor, rey y salvador personal.

Alabanza sugerida

Canción: Supe que me amabas – Marcela Gándara

Ver video aquí: https://bit.ly/1EDOhIF

OREMOS

Amado Señor, construir una fuerte relación contigo, es mi prioridad en este momento. Te busco porque sé que tu aparejas las demás áreas de mi vida, para concederme paz, seguridad y protección. Perdona mi tibieza, orgullo y arrogancia; haz de mí una persona de convicciones fuertes y ayúdame a alcanzar la vida de bendición que me has prometido como recompensa a mi obediencia. Te amo Jesús y te necesito; amén y amén.