TEXTO BÍBLICO

Jeremías 4 (NVI)

 “4 «Israel, si piensas volver,
vuélvete a mí
—afirma el SEÑOR—.
Si quitas de mi vista tus ídolos abominables
y no te alejas de mí,

2 si con fidelidad, justicia y rectitud
juras: “Por la vida del SEÑOR”,
entonces “en él serán benditas las naciones,
y en él se gloriarán”».”

REFLEXIÓN

El pecado se combate con determinación

El pecado nos hace caminar sobre una cuerda floja. Muy a menudo, ponemos en riesgo nuestra salvación por la falta de decisión frente a las demandas hechas por el Señor, para que voluntariamente abandonemos aquello que nos separa de Él.

Uno de sus anhelos más profundos es que fijemos nuestra mirada en las cosas del cielo, que la infidelidad representada en los ídolos que a diario nos roban vilmente el tiempo que le pertenece a Dios, desaparezca. Hemos convertido al Señor en nuestro plan B. Le hemos negado un lugar de importancia en nuestra vida, lo dejamos en segundo plano, en el último lugar de nuestra lista de prioridades y aún así, Él aguarda expectante que regresemos a su presencia para nunca más volvernos a apartar de Él.

Existe para nosotros un plan de justicia trazado por el Todopoderoso. Su amor lo motiva a bendecirnos. Debemos ser radicales, exigentes con nosotros mismos, retadores y valientes. El pecado se combate con determinación, constancia, tenacidad, entereza de carácter y persistencia. No te permitas perder las batallas sin haber luchado. Si te consideras un guerrero, ha llegado la hora de que te apropies de tu linaje y defiendas tu heredad sin ningún tipo de contemplación.

Alabanza sugerida
Canción: Santiago Benavides – Quien si no tú.
Ver video aquí: https://bit.ly/2J3a36i

OREMOS
Amado Dios, soy tu hijo(a). Me amas y crees en mí. Gracias por perdonar mis pecados, por bendecirme con tu presencia en mi vida, por esperar siempre lo mejor de mí, sin juzgarme o condenarme. Dame lo que necesito para ganar cada batalla. Concédeme la victoria y lléname de tu paz y tu bondad. Ayúdame a parecerme más a Jesús, amén.