Muchos alegan que fue un error traducir la Biblia al lenguaje común de la gente, pues ahora hay más de 300 diferentes iglesias, cada una con su propia interpretación diferente de la Biblia. Hubiera sido mejor dejarla en los idiomas originales y depender de los expertos teólogos que han estudiado para interpretarla y decirle a la gente cómo ponerla en práctica.

Cordial saludo en Cristo Jesús,

Aunque es de preocupar que existan más de 300 denominaciones y cada una con su propia interpretación de la Biblia, algunas de las cuales no son de sana doctrina debido a sus malas interpretaciones dadas por malos y/o falsos intérpretes, pienso que:

1.    De no traducir la Palabra de Dios al lenguaje y/o idioma común de cada etnia, estaríamos faltando a la Gran Comisión dada en Mateo 28 por nuestro Señor, pues ¿de qué manera podemos enseñar lo que Jesús nos enseñó sin recurrir a la Biblia ni compartir Su Palabra?

2.    Dios inspiró toda la escritura (2 Timoteo 3:16-17), y es útil para enseñar, exhortar, reprender, corregir, instruir ¿de qué manera puede hacerlo si no la leo? y ¿cómo la voy a leer si no está escrita en mi idioma? Pienso que Dios inspiró la escritura para todo el mundo, no solo para quienes pueden pagar una carrera en teología.

3.    En 2 Crónicas 34: 14 en adelante, el sacerdote Hilquias encuentra el rollo de la ley de Moisés y se lo entrega al secretario del rey Josias, Safan. Cuando el rey lee el rollo, se da cuenta del pecado en que vive su pueblo (que desconoce por completo la existencia de éste ni mucho menos lo han leído) y se arrepiente decretando ciertas reformas en pro de restablecer la relación de su pueblo con Dios. Esto nos demuestra que “pueblo que no lee las escrituras y las desconoce, es un pueblo que vive en contra de lo revelado, inspirado y decretado por Dios. Vive en pecado”.

Conclusión:

La solución nunca ha sido esconder las escrituras del pueblo, por algo fue traducido al Griego Koiné (el griego del pueblo), aún en días de Lutero muchos desconocían las escrituras y esta fue una preocupación latente del reformador debido a que la iglesia de aquel entonces hacía lo que le placía con el fin de manipular a las gentes.

Un vez le preguntaba a un estudiante de instituto Bíblico ¿para qué estudias teología? La solución, pienso yo, es:

1.    Nosotros que estudiamos, prepararnos para presentar una buena defensa ante aquellos que nos la demandan (1 Pedro 3:15).

2.    Llevar el evangelio al mundo (Mateo 28) pero predicar siempre lo que esté de acuerdo con la Sana Doctrina (Tito 2:1).

3.    Desenmascarar a los falsos maestros sin perder el primer amor (Apocalipsis 2:1).

4.    Orar y confiar en que Dios Todopoderoso guarda su Palabra (2 Pedro 1:20-21, Apocalipsis 22:18-19).

En Cristo Jesús,

Escrito por: J Mauricio Moya G para www.ConectadosConCristo.com