Aún si no eres cristiano debieras conocer los principios que a continuación describo, pues ellos te asegurarán el éxito estable y duradero. A veces encuentro que muchos de los nuevos emprendedores nos equivocamos pensando que, si sabemos del canvas y tenemos una idea, ya todo está asegurado y esa es una mentira enorme. El emprendimiento es algo que exige integralidad sin importar tu credo, pensamiento político u orientación sexual. Es por esto que muchas personas consiguen fama y éxito aún sin ser cristianos. Como verás, eso no es importante a la hora de emprender sino más bien los valores y principios que hay dentro de ti.

Un emprendedor es firme, no varían sus emociones dependiendo las situaciones, sus valores son positivos y dirigidos por sus principios. De aquí que un emprendedor debe ser integral y tener en cuenta lo siguiente:

1.      Dominio propio: Este es de los principios más difíciles pero que mejores resultados te traerá. Las emociones nos pueden llevar por un barranco si no las sabemos controlar. Dios nos lleva a morir a muchas cosas en nuestra vida para que Él pueda crecer en cada uno de nuestros proyectos. Por esto es que como emprendedores debemos pedirle a Dios que nos ayude a manejarlas efectivamente. Recomendado leer “Inteligencia Emocional” de Daniel Goleman.

2.       Conecta con tu espíritu: La oración es tremendamente poderosa. He leído varios libros no cristianos que insisten en que debiéramos tener el hábito de la oración debido al poder que le das a tu espíritu y mente al hacerlo. En mi caso diariamente incluyo rutinas para recordar quien soy en Dios, doy gracias y pido su dirección.

3.       Coherencia: Realmente me sentiría mal conmigo mismo al intentar hablarte de bienestar, éxito y prosperidad sin tenerla. Ese error lo veo en muchos que se dicen llamar emprendedores. Te hablan de libertad financiera y deben hasta la sonrisa. Te hablan de bienestar y sus hogares están rotos. Te hablan de tener mentalidad grande y al invitarlos a tu casa no tienen ni para el bus. Esa incoherencia no te permitirá jamás gozar de los beneficios de ser un emprendedor exitoso. Incluso podrías dañar a otros que por error sigan tu ejemplo. Todo lo que hables y profeses debe ser una realidad en tu vida por lo menos en mayor porcentaje, pues bien es cierto que todo emprendedor por ley debe atravesar momentos duros que no desconozco y en el que no se ve lo que se quiere alcanzar.

Por hoy dejaré puntos suspensivos a este artículo. En mi próxima publicación terminaré de contarte los demás principios que he aprendido a lo largo de mi camino de emprendedor. Es muy importante que los sepas, pero también que los apliques todos. Ellos serán instrumentos a través de los cuales Dios te pulirá para que alcances eso que tanto sueñas, éxito sobre esa idea de negocio que tienes. Valóralos y atesóralos en tu corazón.

Bendiciones emprendedor.

Escrito por David Andrés Rincón para www.conectadosconcristo.com