En las últimas semanas ante la propagación del coronavirus, uno de los retos más grandes que enfrentan los padres de familia es gestionar los miedos de sus hijos, porque sus propios miedos están a flor de piel.

«Todos experimentamos temores, ansiedades y miedos. El miedo es real independientemente de sus razones e incluso, cuando sus razones son fantasiosas. Y comienzo con esta declaración sin censura porque uno de los peores temores de muchos cristianos es: expresar que sienten temor, ansiedad o miedo», afirma el Dr. Lucas Leys, fundador de e625, una organización dedicada a ayudar a las iglesias a tener líderes equipados y padres involucrados en el discipulado de las nuevas generaciones.

Por ese motivo, teniendo en cuenta que un tiempo especial demanda una respuesta especial, el equipo de e625.com ha creado dentro de su página web una sección donde los usuarios encontrarán cursos, libros y un montón de recursos y herramientas ministeriales liberadas que normalmente tienen un precio.

Dentro de los nuevos materiales que constantemente se están agregando al sitio web www.e625.com/especial se destaca una guía para padres acerca de cómo gestionar el miedo en los hijos de maneras positivas.

Dentro de los nuevos materiales que constantemente se están agregando al sitio web www.e625.com/especial se destaca una guía para padres acerca de cómo gestionar el miedo en los hijos de maneras positivas.

«El temor es natural y hasta positivo porque emerge de nuestro instinto de autopreservación y amor por la vida. Incluso es una expresión del amor que tenemos por otros. Lo que no es positivo es que tome control de nosotros y gobierne nuestras emociones, o peor, que tome nuestras decisiones», expresa el Dr. Lucas Leys, quien es considerado una de las principales fuerzas de cambio en la pastoral de las nuevas generaciones en el mundo.

Con base a sus estudios de teología, misiología y neurociencia, así como en su experiencia como padre, el Dr. Lucas Leys presenta una guía con herramientas de análisis y acción, diseñadas especialmente de acuerdo a las capacidades emocionales de cada edad, desde los 0 a los 17 años.

«El punto de partida somos nosotros. Si alimentamos nuestra confianza en el Señor y ponemos nuestras prioridades en orden, las posibilidades de ayudar mejor a nuestros hijos y mantener la paz, también crecerán exponencialmente», afirma Leys.

Para descargar la guía y los demás los recursos disponibles para la iglesia y la familia, visite: www.e625.com/especial

Información de: El Mensaje Comunicaciones