Texto biblico

Génesis 2: 17-25 NVI «18 Luego Dios el Señor dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada.» 19 Entonces Dios el Señor formó de la tierra toda ave del cielo y todo animal del campo, y se los llevó al hombre para ver qué nombre les pondría. El hombre les puso nombre a todos los seres vivos, y con ese nombre se les conoce. 20 Así el hombre fue poniéndoles nombre a todos los animales domésticos, a todas las aves del cielo y a todos los animales del campo. Sin embargo, no se encontró entre ellos la ayuda adecuada para el hombre. 21 Entonces Dios el Señor hizo que el hombre cayera en un sueño profundo y, mientras éste dormía, le sacó una costilla y le cerró la herida. 22 De la costilla que le había quitado al hombre, Dios el Señor hizo una mujer y se la presentó al hombre, 23 el cual exclamó: «Ésta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Se llamará “mujer” porque del hombre fue sacada.» 24 Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser. 25 En ese tiempo el hombre y la mujer estaban desnudos, pero ninguno de los dos sentía vergüenza.»

Reflexión

Mi esposo(a) es un regalo de Dios Seas una mujer soltera o casada, debes saber, que fuiste creada para ser ayuda idónea y no piedra de tropiezo, para tu esposo o para el hombre que el Señor tenga para ti en un futuro. Si eres hombre, has sido designado por el mismo Dios, como la cabeza del hogar, que tiene la responsabilidad delante de Él, de proteger a su mujer, cuidarla y amarla, y por eso habrás de rendir cuentas. Estar casados, implica más que un compromiso ante los hombres, una responsabilidad delante de Dios, de hacer lo que cada uno de acuerdo a sus principios debe hacer. El Señor no se equivocó al elegir para ti a tu cónyuge, hace parte de un plan divino, en el que es el mismo, el que elije, quien es el hombre o la mujer que cumple los requisitos para hacerte feliz. Este plan no funciona bien, cuando nos auto bendecirnos y hacemos nuestra propia voluntad, sin tenerlo en cuenta a Él, ignorando sus instrucciones. Son un solo ser, y son co-equiperos en la vida. Cada uno aporta talentos, amor, compromiso, lealtad, fidelidad y un corazón dispuesto, a hacer feliz al otro. No necesitamos un largo check list, que indique que hacer. Solo se requiere que estés dispuesto a agradarle a tu esposo o esposa, haciendo lo que tu ya sabes, que le o ella quisiera que tú hicieras, sin pretextos, sin excusas, para así honrar a Dios cumpliendo tu llamado.

Oremos

Amado Dios, gracias por el hombre o la mujer que me has dado o me darás como compañero(a) de vida. Gracias por equiparme con un corazón dispuesto a caminar de tu mano en todo momento, para cumplir a cabalidad con la responsabilidad de hacerlo(a) feliz, cumpliendo mi llamado de ser ayuda y bendición para él o ella. Permíteme ver con claridad, cuál es tu propósito en medio de las circunstancias que estoy viviendo, muéstrame cómo puedo aportar en la restauración o edificación de mi hogar, en el nombre de Jesús, amén.