TEXTO BÍBLICO

Isaías 59: 9-21 NVI

“Por eso el derecho está lejos de nosotros,
    y la justicia queda fuera de nuestro alcance.
Esperábamos luz, pero todo es tinieblas;
    claridad, pero andamos en densa oscuridad.
10 Vamos palpando la pared como los ciegos,
    andamos a tientas como los que no tienen ojos.
En pleno mediodía tropezamos como si fuera de noche;
    teniendo fuerzas, estamos como muertos.
11 Todos nosotros gruñimos como osos,
    gemimos como palomas.
Esperábamos la justicia, y no llegó;
    ¡la liberación sigue lejos de nosotros!

12 Tú sabes que son muchas nuestras rebeliones;
    nuestros pecados nos acusan.
Nuestras rebeliones no nos dejan;
    conocemos nuestras iniquidades.
13 Hemos sido rebeldes; hemos negado al Señor.
    ¡Le hemos vuelto la espalda a nuestro Dios!
Fomentamos la opresión y la traición;
    proferimos las mentiras concebidas en nuestro corazón.
14 Así se le vuelve la espalda al derecho,
    y se mantiene alejada la justicia;
a la verdad se le hace tropezar en la plaza,
    y no le damos lugar a la honradez.
15 No se ve la verdad por ninguna parte;
    al que se aparta del mal lo despojan de todo.

El Señor lo ha visto, y le ha disgustado
    ver que no hay justicia alguna.
16 Lo ha visto, y le ha asombrado
    ver que no hay nadie que intervenga.
Por eso su propio brazo vendrá a salvarlos;
    su propia justicia los sostendrá.
17 Se pondrá la justicia como coraza,
    y se cubrirá la cabeza con el casco de la salvación;
se vestirá con ropas de venganza,
    y se envolverá en el manto de sus celos.
18 Les pagará según sus obras;
    a las costas lejanas les dará su merecido:
furor para sus adversarios,
    y retribución para sus enemigos.

19 Desde el occidente temerán el nombre del Señor,
    y desde el oriente respetarán su gloria.
Porque vendrá como un torrente caudaloso,
    impulsado por el soplo del Señor.

20 «El Redentor vendrá a Sión;
    ¡vendrá a todos los de Jacob
    que se arrepientan de su rebeldía!
            —afirma el Señor—.

21 »En cuanto a mí —dice el Señor—,
    este es mi pacto con ellos:
Mi Espíritu que está sobre ti,
    y mis palabras que he puesto en tus labios,
no se apartarán más de ti,
    ni de tus hijos ni de sus descendientes,
    desde ahora y para siempre
            —dice el Señor—.”

REFLEXIÓN

Misericordia al tropezar

Nadie espera tropezar y caer, sin embargo, cuando nos enfrentamos a la oscuridad debemos decidir qué actitud asumir. Dios anhela que creamos en él y su palabra, que confiemos en sus promesas y que no permitamos que la duda nuble nuestro entendimiento, pero hacemos todo lo contrario.

Imagínate caminando a tientas por un camino desconocido y lleno de obstáculos, esa incertidumbre es aterradora, sufrimos, nos sentimos estresados y desesperados y queremos estar seguros en algún lugar. Así es nuestra vida cuando nos alejamos del Señor y solo entre sus brazos, podremos hallar paz.

Muchas veces la luz no llega tan pronto como deseamos, lo único cierto es que si nos mantenemos firmes, Dios recompensará nuestra fidelidad. Hemos sido rebeldes, injustos, fomentamos la violencia y la venganza, mentimos descaradamente y negamos a Dios con nuestro comportamiento, hemos hecho lo que es contrario a su voluntad, eso no es desconocido para Él; pero está en nosotros resarcir el mal que hayamos hecho, siendo radicales en cambiar nuestro estilo de vida, a uno que honre a Dios en todos los sentidos posibles; todo lo anterior con el fin de recibir de Él misericordia a través de un sincero arrepentimiento.

Alabanza sugerida

Canción: Apasionados – Barak

Ver video aquí: https://bit.ly/2Hiwseq

OREMOS

Señor que mis caídas sean usadas por ti para tu gloria y honra. Que con mi comportamiento refleje tu amor y tu bondad. Perdóname por las veces en las que he actuado neciamente y dame la oportunidad de agradarte una vez más. Bendice cada paso que de, examina mi corazón y lléname de tu paz. En el nombre de tu amado hijo Jesús, amén.