Diana Rodríguez de Bahamón, es una Comunicadora Social y Periodista con especialización en desarrollo personal y familiar con amplia experiencia en educación y pedagogía escolar.

Sin embargo, su título más importante es el de ser madre de 3 hermosas hijas, el cual comparte con el rol de dirigir, junto a su esposo Germán Bahamón, el ministerio infantil de una reconocida iglesia evangélica de Bogotá.

En quinto semestre llego a los pies del Señor a raíz básicamente de un tema emocional, de unos quebrantos en mis emociones y sentimientos.  A partir de ese momento me vinculo al grupo de jóvenes donde nos conocemos con mi esposo, 3 casi 4 años de noviazgo y empezamos a caminar con el Señor y en este camino él me ha encargado la misión que junto a mi esposo trabajemos con los niños”.

Luego de pasar numerosas pruebas, entre ellas una crisis económica y la amenaza de muerte de la menor de sus hijas cuando estaba en su vientre, esta guerrera valiente de Dios asumió el reto de transformar la iglesia infantil en un componente fundamental de la crianza, evangelización  y protección de la niñez colombiana.

“Siempre quise una familia grande y Dios me concedió los deseos de mi corazón y junto con mi esposo trabajamos en familia porque estamos convencidos de que ahí está la clave; es un trípode perfecto: la iglesia, los padres y el sector educativo. Entonces Dios nos ha permitido movernos en esta sincronía que no siempre está armonizada y que lo que nosotros soñamos es que todo ese conocimiento que el Señor le ha permitido a la humanidad alcanzar pues podamos apropiarlo en la iglesia y que florezca aún más”.

Gracias a su preparación y al decidido apoyo de su esposo, Diana ha impulsado la creación de un programa especialmente orientado a prevenir cualquier tipo de violencia infantil y a brindar una ruta de atención a los padres de menores víctimas de todo tipo de maltrato.

“Para mi esposo y para mi es definitivo que tenemos que ser protectores de estos niños, que no siempre la iglesia es consciente del rol, del impacto y el potencial que hay en los niños. Entonces hablar de una política infantil en una iglesia es absolutamente necesario. Lo que nosotros estamos trabajando y en lo cual nos estamos esforzando es en ver qué aspectos pueden vulnerar al niño y cómo la iglesia puede ser proactiva y generar herramientas”.

Es largo el camino que queda por recorrer, sin embargo para Diana y su esposo Germán, el principal consejo para los padres es que asuman el desarrollo de la fe de sus hijos y que busquen las herramientas que deben proporcionar sus iglesias para la restauración de sus hogares.