TEXTO BÍBLICO
Isaías 43:14-28 NVI La misericordia de Dios y la infidelidad de Israel “14 Así dice el SEÑOR, su Redentor, el Santo de Israel: «Por ustedes enviaré gente a Babilonia; abatiré a todos como fugitivos. En los barcos que eran su orgullo, abatiré también a los caldeos. 15 Yo soy el SEÑOR, su santo; soy su rey, el creador de Israel». 16 Así dice el SEÑOR, el que abrió un camino en el mar, una senda a través de las aguas impetuosas; 17 el que hizo salir carros de combate y caballos, ejército y guerrero al mismo tiempo, los cuales quedaron tendidos para nunca más levantarse, extinguidos como mecha que se apaga: 18 «Olviden las cosas de antaño; ya no vivan en el pasado. 19 ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados. 20 Me honran los animales salvajes, los chacales y los avestruces; yo hago brotar agua en el desierto, ríos en lugares desolados, para dar de beber a mi pueblo escogido, 21 al pueblo que formé para mí mismo, para que proclame mi alabanza. 22 »Pero tú, Jacob, no me has invocado; tú, Israel, te has cansado de mí. 23 No me has traído el cordero de tus holocaustos, ni me has honrado con tus sacrificios. No te he abrumado exigiendo ofrendas de grano, ni te he agobiado reclamando incienso. 24 No me has comprado caña aromática, ni me has saciado con el sebo de tus sacrificios. ¡En cambio, tú me has abrumado con tus pecados y me has agobiado con tus iniquidades! 25 »Yo soy el que por amor a mí mismo borra tus transgresiones y no se acuerda más de tus pecados. 26 ¡Hazme recordar! Presentémonos a juicio; plantea el argumento de tu inocencia. 27 Tu primer antepasado pecó; tus voceros se rebelaron contra mí. 28 Por eso humillé a las autoridades del templo; entregué a Jacob a la destrucción total, entregué a Israel al menosprecio.”
REFLEXIÓN

Reiterada injusticia
Somos injustos con nuestro Dios, despreciamos lo que hoy tenemos y le damos paso a la queja e inconformidad por aquello que anhelamos en el corazón y aún no recibimos. Estamos acostumbrados a hacer nuestra voluntad, a pedir sin descanso, a recibir más que a dar y la verdad es que si hicieramos hoy un balance, no mereceríamos muchas de las bendiciones que por gracia nos han sido concedidas.
Hacemos eco al dicho popular “Todo tiempo pasado fue mejor” y por estar mirando el retrovisor, perdemos oportunidades maravillosas de construir un futuro mejor. Del ayer quedan experiencias vividas y lecciones aprendidas, pero el presente y el futuro son un regalo de parte de nuestro padre, para enmendar los errores cometidos, rectificar el camino, perdonar y pedir perdon y disfrutar de lo nuevo que Él ya ha creado para nosotros.
En medio de nuestros procesos de vida, asumimos una actitud pasiva, queremos que nuestras oraciones sean respondidas sin el menor esfuerzo o simplemente nos alejamos de Dios, como si Él fuera el culpable de todo lo malo que nos sucede. Nos cansamos de Él y nos sorprendemos con su silencio, lo agobiamos mientras Él espera un verdadero cambio en nosotros y de manera insensata no estamos dispuestos a ceder y dejar el orgullo a un lado.
Ha llegado la hora de hacer las cosas de una manera diferente, de honrar a Dios en todas las àreas de nuestra vida; buscando felicidad, probamos el mundo, sufrimos, nos sentimos desorientados y finalmente, solo hallamos decepción; es el momento de darle la oportunidad al Señor de tomar el control y dejarnos sorprender, Él no nos defraudará.
Alabanza sugerida
Canción: Que se abra el cielo – Christine D’Clario Y Marcos Brunet

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OREMOS
Amado Señor, quiero que sepas que tenerte en mi vida es mi mayor motivación para ser mejor en aquellas áreas en las que me es difícil cambiar. Perdóname si con mi queja no te transmito amor y respeto, sino por el contrario te produzco tristeza. Mi mayor anhelo hoy, es que te sientas orgulloso de mi. Fortalece mi fe y ayúdame a tomar decisiones acertadas, en el nombre de Jesús amén.