TEXTO BÍBLICO

Salmos 4

Al director musical. Acompáñese con instrumentos de cuerda. Salmo de David.
“4 Responde a mi clamor,
Dios mío y defensor mío.
Dame alivio cuando esté angustiado,
apiádate de mí y escucha mi oración.

2 Y ustedes, señores,
¿hasta cuándo cambiarán mi gloria en vergüenza?
¿Hasta cuándo amarán ídolos vanos
e irán en pos de lo ilusorio? Selah

3 Sepan que el Señor honra al que le es fiel;
el Señor me escucha cuando lo llamo.

4 Si se enojan, no pequen;
en la quietud del descanso nocturno
examínense el corazón. Selah
5 Ofrezcan sacrificios de justicia
y confíen en el Señor.

6 Muchos son los que dicen:
«¿Quién puede mostrarnos algún bien?»
¡Haz, Señor, que sobre nosotros
brille la luz de tu rostro!

7 Tú has hecho que mi corazón rebose de alegría,
alegría mayor que la que tienen los que disfrutan de trigo y vino en abundancia.

8 En paz me acuesto y me duermo,
porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado.”

REFLEXIÓN

Una sociedad sin Dios

El Señor es nuestro defensor. Conoce nuestras angustias y salvaguarda nuestros intereses. Alivia la  zozobra e impotencia que sentimos al ver que las cosas no van bien en la sociedad actual. Países que fueron ricos, hoy se encuentran en el límite de la pobreza; personas dispuestas a morir para ser libres; esposas abandonadas que tienen que ser cabeza y hombres que no quieren dirigir las riendas de su hogar; hijos abusados, maltratados, solos, sin nadie que los guíe o los instruya; una sociedad que maldice sus gobernantes y que siendo beligerante anhela paz, tranquilidad y abundancia; abuelitos que en su vejez deben pedir limosna para probar un plato de comida, porque sus hijos están ocupados en acumular bienes materiales y no tienen ni tiempo ni dinero para velar por quienes dedicaron su juventud a trabajar para que ellos estuvieran bien y nunca les faltara nada; corrupción, mentira, ignominia, injusticia, impunidad; falta de fe y confianza en Dios.

Si te das cuenta, cada mañana Dios se glorifica en ti. Sin importar la situación difícil que estés pasando, al aferrarte a sus promesas, hallarás paz; pero tus emociones negativas te impiden avanzar. Despiertas cada mañana y respiras, eso ya es un milagro. Tienes una familia que te ama y por la cual debes luchar; existe la esperanza de ver cumplidos tus sueños; y si bien has tenido que librar duras batallas, aún vives para contarle al mundo entero, que eres un vencedor.

No esperes más, inclina tu cabeza, ora y pídele dirección al Señor. No peques más, no rechaces lo que con amor Él te ha dado, examina tu corazón y pídele perdón; si lo haces con honestidad, Él te responderá y tú hallarás el lugar de descanso que tanto buscas.

Alabanza sugerida

Canción: Tu presencia es el cielo – Israel Houghton

Ver video aquí: http://bit.ly/1qiVI2Q

OREMOS

Padre, he pecado contra ti. He despreciado lo que con amor me has dado. Con mis actitudes y mi manera ligera de ver la vida, no te he dado el lugar que te corresponde. Perdóname Señor, por dejar de lado mi propósito, por actuar en contra de tu voluntad, por no atender mi llamado a ser padre (madre), hijo(a), esposo(a), nieto(a), líder, miembro de una comunidad a la cuál debo bendecir. Ayúdame a resarcir mis errores. Guárdame de la perversidad que me rodea y déjame sentir tu presencia en cada paso que dé. En el nombre de Jesús, amén.