Debemos resolver un tema bien importante que se ha salido de control. Por muchos medios hemos podido ver la manera en que se exponen personas que frente al cumplimiento de la ley o frente a las reglas sociales salen declarando que básicamente tienen corona pues proceden de buena familia, o porque tienen dinero, o porque tal vez son vivos, son abejas.

Es bien perturbador para mi encontrar esa altivez, esa prepotencia en nuestros corazones y pido a Dios guarde tu corazón y el mío para jamás creer que lo que tenemos determina lo que somos sino para ser conscientes que lo que somos determina lo que tenemos. Dios me ha enseñado durante un tiempo que nada que tenga puede darme valor sino lo que Él ha puesto en mí, lo que SOY. Mi mensaje hoy para ti es para pensar de qué manera estás creyendo en las bendiciones que Dios te ha estado entregando. Tenemos dos posibilidades:  la primera, creyéndote merecedor de todo por tus propios méritos y ubicándote como único super héroe de tu historia; la segunda, creyendo que es por la gracia de Dios que tienes tantas bendiciones, reconociendo tu vulnerabilidad y sabiendo que el único super héroe que puede sostenerte es Dios. Tú eliges. ¿Cuál te parece la más noble? ¿Cuál te llena más el alma y te da más humildad? ¿Cuál te daña y cuál te mejora como ser humano? Saca tú tus propias conclusiones.

Hoy debes ser consciente que nada es tuyo, todo es de Dios; que nada te llevas, todo se queda aquí; que sólo eres un mayordomo que administra las bendiciones de Dios, no el dueño de todo lo que se ha puesto en tu mano. Con esa visión de la vida, estoy seguro de que Dios no tendrá más remedio que bendecirte más, pues tu actitud será de desapego frente a lo que tienes y comenzarás a darle más atención a alimentar y fortalecer lo que ERES, y los que eres determina lo que tienes. Cuando creces de esa manera jamás se te ocurrirá maltratar a alguien porque te creas más, no pasará por tu mente comparar tu salario con el agente de tránsito que te está imponiendo una multa para ganar superioridad pues tu sabrás quién ERES sin necesidad de ver esas cosas tan efímeras. Cambia de mentalidad. Respeta, crece, aprecia y sobre todas las cosas AMA a los que te rodean viéndolos como superiores y dignos de tu atención.

¡Bendiciones emprendedor! Escrito por David Andrés Rincón para www.conectadosconcristo.com