TEXTO BÍBLICO

Jeremías 46: 6 – 28 NVI

“6 El más veloz no puede huir

    ni el más fuerte, escapar.

En el norte, a orillas del río Éufrates

    trastabillan y caen.

7 »¿Quién es ese que sube como el Nilo,

    como ríos de aguas agitadas?

8 Es Egipto, que trepa como el Nilo,

    como ríos de aguas agitadas.

Dice Egipto: “Subiré y cubriré toda la tierra;

    destruiré las ciudades y sus habitantes”.

9 ¡Ataquen, corceles!

    ¡Carros, avancen con furia!

¡Que marchen los guerreros!

¡Que tomen sus escudos

    los soldados de Cus y de Fut!

¡Que tensen el arco

    los soldados de Lidia!

10 »Aquel día pertenece

    al Señor, al SEÑOR Todopoderoso.

Será un día de venganza;

    se vengará de sus enemigos.

La espada devorará hasta saciarse;

    con sangre apagará su sed.

En la tierra del norte,

    a orillas del río Éufrates,

el Señor, el SEÑOR Todopoderoso,

    realizará una matanza.[a]

11 »¡Virginal hija de Egipto,

    ve a Galaad y consigue bálsamo!

En vano multiplicas los remedios;

    ya no sanarás.

12 Las naciones ya saben de tu humillación;

    tus gritos llenan la tierra.

Un guerrero tropieza contra otro,

    y juntos caen por tierra».

13 Esta es la palabra del SEÑOR, que vino a Jeremías el profeta cuando Nabucodonosor, rey de Babilonia, vino para atacar el país de Egipto:

14 «Anuncien esto en Egipto,

    proclámenlo en Migdol, Menfis[b] y Tafnes:

“¡A sus puestos! ¡Manténganse alerta!

    ¡La espada devora a su alrededor!”

15 ¿Por qué yacen postrados tus guerreros?

    ¡No pueden mantenerse en pie,

    porque el SEÑOR los ha derribado!

16 Tropiezan una y otra vez,

    se caen uno sobre otro.

Se dicen: “¡Levántate,

    volvamos a nuestra gente,

a la tierra donde nacimos,

    lejos de la espada del opresor!”

17 Allí gritan: “¡El faraón es puro ruido!

    ¡el rey de Egipto ya perdió su oportunidad!”

18 »¡Vivo yo! —declara el Rey,

    cuyo nombre es el SEÑOR Todopoderoso—:

Como el Tabor, que sobresale de entre los montes,

    y como el Carmelo, que se erige sobre el mar,

    así será el enemigo que viene.

19 Tú, que habitas en Egipto,

    prepara tu equipaje para el exilio,

porque Menfis se convertirá en desolación,

    en una ruina deshabitada.

20 »Novilla hermosa es Egipto,

    pero viene contra ella un tábano del norte.

21 Los mercenarios en sus filas

    son como novillos cebados;

también ellos se vuelven atrás;

    todos juntos huyen sin detenerse,

porque ha llegado el día de su ruina,

    el momento de su castigo.

22 Egipto huye silbando como serpiente,

    pues el enemigo avanza con fuerza.

Se acercan contra ella con hachas,

    como si fueran leñadores;

23 por impenetrables que sean sus bosques,

    los talan por completo

            —afirma el SEÑOR—.

Más numerosos que langostas,

    son los leñadores;

    nadie los puede contar.

24 Egipto la hermosa será avergonzada

    y entregada a la gente del norte».”

25 El Señor Todopoderoso, el Dios de Israel, dice: «Voy a castigar a Amón, dios de Tebas,[c] a Egipto, a sus dioses y reyes, al faraón y a los que en él confían. 26 Los entregaré al poder de quienes atentan contra su vida, al poder de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y de sus siervos. Luego Egipto será habitada como en los días de antaño —afirma el Señor—.

27 »Pero tú, Jacob siervo mío, no temas;

    no te asustes, Israel.

Porque te salvaré de un lugar remoto;

    y a tu descendencia, del destierro.

Jacob volverá a vivir en paz;

    estará seguro y tranquilo.

28 Tú, Jacob, siervo mío, no temas,

    porque yo estoy contigo —afirma el Señor—.

 

»Aunque aniquile a todas las naciones

    por las que te he dispersado,

    a ti no te aniquilaré.

Te corregiré con justicia,

    pero no te dejaré sin castigo».

REFLEXIÓN

Mi fuerza proviene de Dios

El Señor todopoderoso cuida de sus hijos y los protege de sus enemigos. Sin importar la furia y el odio de sus ataques, Él es mucho más fuerte y constantemente toma el control de la situación de manera personal.

Conociendo esta verdad jamás deberíamos dudar de su respaldo en los momentos difíciles. Absolutamente nadie puede escapar del juicio divino en el que existe la recompensa o el castigo según la envergadura de nuestras acciones y decisiones.

Debemos tener claro que no es nuestras fuerzas y con nuestra propia inteligencia que lograremos la victoria. Podemos experimentar pequeñas alegrías en donde nuestra mente y corazón sufrirán un desgaste inmedible al librar la batalla solos, con el alma cargada de resentimiento, odio y sed de venganza o podemos celebrar a voz en cuello el vencer a quien nos oprime de la mano de un Dios invencible y poderoso y quien ha prometido no abandonarnos en el furor de la batalla.

Mantenernos alertas significa orar, creer, confiar, esperar y no dudar. Para mantenernos en pie, debemos postrarnos de rodillas y luchar con las armas correctas. Tropezaremos, caeremos y nos levantaremos. Dios vive en nosotros y de allí proviene la valentía que nos precede en épocas de dificultad.

Es interesante que en la palabra de Dios la frase “No temas” se encuentre aproximadamente 365 veces. Cada día viene acompañado de una prueba nueva que amenaza con robarnos la paz; sin embargo, el Señor nos reafirma su promesa de bendición y protección para cada uno de nosotros y nuestra descendencia. Dios dijo que no estaríamos solos, que Él estaría con nosotros y que aunque la guerra a nuestro alrededor arrecie, nada podrá derribarnos si ponemos nuestra confianza en su voluntad.

Alabanza sugerida
Canción: No hay lugar más alto – Miel San Marcos y Cristine D’clario
Ver video aquí: https://bit.ly/3nFU9jL

OREMOS

Señor, hoy me postro a tus pies para pedirte perdón por creer que en mis fuerzas puedo lograrlo todo sin tenerte en cuenta. Te entrego mi corazón y me rindo ante ti porque quiero sentirme protegido(a) y seguro(a) entre tus brazos. Llena mi alma y mi corazón del fuego de tu Santo Espíritu que me permite sentir tu paz en medio de las dificultades que hoy enfrento. Toma el control. En el nombre de tu hijo amado Jesús. Amén.