TEXTO BÍBLICO

“Pero Dios escogió lo insensato del mundo para avergonzar a los sabios, y escogió lo débil del mundo para avergonzar a los poderosos. También escogió Dios lo más bajo y despreciado, y lo que no es nada, para anular lo que es, a fin de que en su presencia nadie pueda jactarse. Pero gracias a él ustedes están unidos a Cristo Jesús, a quien Dios ha hecho nuestra sabiduría —es decir, nuestra justificación, santificación y redención, para que, como está escrito: «Si alguien ha de gloriarse, que se gloríe en el Señor»”.

(1 Corintios 1:26-30 NVI)

REFLEXIÓN

Que el que es, nunca deja de ser…dicho popular que definitivamente ¡No es verdad!

Escuché la siguiente frase: “El pasado, pisado está” y quise averiguar si existía y me llevé la grata sorpresa de que según la Real Academia Española, esta expresión se usa para exhortar a olvidar o perdonar los motivos de queja o de enojo, como si no hubieran existido. Me repito a mi misma, que mi pasado no define ni mi presente ni mi futuro; lo cierto es, que no podemos tapar con un dedo las consecuencias de nuestras malas decisiones, las experiencias vividas que nos dejaron enseñanzas, ni mucho menos, las personas que han sido protagonistas de nuestras historias y que nos han marcado de manera irremediable. Adicionalmente, considero que los motivos de enojo y de queja pueden afectarme, si y solo si, yo así lo permito.

Tapar lo que fuimos y hoy ya no somos, es la manera más cobarde de negar la obra de Dios en nosotros. Seguir viviendo sin muestras reales de cambio, es despreciar el interés que Él tiene de bendecirnos. Si somos seguidores de Cristo y en algún momento de nuestra existencia decidimos practicar el evangelio, al mirar atrás, podemos confirmar que hemos avanzado y que hoy somos mejores personas de lo que eramos años atrás. Fuimos rechazados, despreciados, avergonzados y Él nos rescató para ser glorificado y reconocido como aquel capaz de crear vida desde la muerte misma y de resucitar las almas pérdidas en un mundo insensato y cruel.

Ahora bien, es importante que entendamos que nada de lo que hemos logrado hasta ahora, lo hemos realizado en nuestras fuerzas. Ha sido el Señor quien nos ha provisto de la determinación necesaria para hacer cambios radicales que impacten directamente nuestro actuar. Es Él quien ha sido paciente y persistente y ha insistido sin claudicar, aunque justifiquemos neciamente nuestra desobediencia. Es gracias a Él que hoy podemos darnos el lujo de soñar lo imposible, porque para Él TODO es posible y es Él el único con la potestad de decidir por gracia, olvidar nuestra iniquidad y darnos nuevas oportunidades de crecimiento para que demos fruto.

OREMOS

Padre amado, tengo un pasado que por gracia me has perdonado. Me siento muy agradecido(a) porque sin ti, jamás hubiera podido estabilizarme y ser la persona que soy hoy. Decido dejar atrás lo que en mi necedad hice y permanecer cerca de la fuente de amor y paz para mi vida. Jesús, entra a mi vida cada mañana y en la noche restaura y renueva mi mente. Dame la fuerza para batallar cada día con mis debilidades. Gracias por las oportunidades concedidas y las lecciones aprendidas. En el nombre de Jesús y bajo la unción de tu Santo Espíritu, amén y amén.