TEXTO BÍBLICO

“Oren en el Espíritu en todo momento, con peticiones y ruegos. Manténganse alertas y perseveren en oración por todos los creyentes”.

(Efesios 6:18 NVI)

REFLEXIÓN

La oración es una conversación fluida con Dios por medio de la cual expresamos total dependencia de Él. Es la mejor estrategia que podemos implementar para establecer su reino en la tierra, asegurando nuestro triunfo espiritual. Cada vez que se levanta una oración ferviente, al diablo le da migraña.

Jesús a través de su ejemplo, nos enseña algunas pautas. Orar a solas muy temprano en la mañana por ejemplo;  sin embargo, no podemos limitar nuestra comunicación con Él a unos cuantos minutos al día nada más. A nuestro Padre le agrada que lo hagamos en toda circunstancia (buena o mala; alegre o triste), que seamos persistentes y que pidamos por todo y por todos.

Una relación implica una comunicación estrecha y firme entre dos individuos y para que exista, se debe caracterizar por conceptos como confianza, lealtad, honestidad y respeto. Para motivarla, podemos ser creativos. Acondicionar un lugar para nuestros encuentros especiales. Lograr privacidad y complicidad mientras compartimos tiempo a solas con el mejor de los amigos, hablar no solo de nuestras preocupaciones, sino también de todas aquellas cosas que nos apasionan, que agradecemos y que anhelamos tener, escuchar música de alabanza, leer juntos la Biblia. Educar nuestra mente, ojos y oidos para obtener respuesta por parte de nuestro interlocutor o para disfrutar el silencio cuando la situación así lo amerite.

¿Tienes problemas? ¡Ora!; ¿tienes proyectos? ¡Ora!; ¿Te sientes decepcionado(a)? ¡Ora!; ¿te sientes feliz? ¡Ora!; en fin, razones no te harán falta, se requiere determinación en dejar de ser orgullosos, para darle la mayordomía al Señor en todos nuestros asuntos.

Alabanza sugerida:

Canción: Mi oración – Daniel Calveti

Ver video aquí: https://www.youtube.com/watch?v=ZXiskZelCc4

OREMOS

Espíritu Santo guía mis oraciones. Padre, que cada segundo del día sea una oportunidad para hablar contigo. Respóndeme y ayúdame a generar un ambiente de confianza en el que pueda conocerte y expresarte cuanto necesito depender de ti. Gracias por tu disposición cada vez que busco un consejo. Gracias por permanecer a mi lado, aunque yo guarde silencio. Gracias por darme este canal para jamás sentirme solo(a). En el nombre de Jesús, amén.